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lunes, 12 de octubre de 2015

''Homo Educandus'' y educabilidad



Como podéis ver en el post anterior, la semana pasada nos quedamos en la visión antropológica del término educación, con los procesos de hominización y humanización. 
Esta semana hemos estado viendo a otro integrante de la cadena evolutiva de nuestra especie  (hasta ahora para mí desconocido), éste es el ''homo educandus''.
Se considera que ésta variante del sapiens se ocupa del fenómeno de la formación del ser humano: desarrollo, maduración, aprendizaje y socialización (educabilidad). Todo ello mediante la comunicación, el uso del lenguaje y la diversidad y variabilidad del hecho educativo.

Este concepto de ''Homo Educandus'' fue desarrollado y estudiado por Jerome Bruner junto con los mecanismos de influencia educativa. 
“Tal psicología presupone que la actividad mental humana no se conduce en solitario ni sin asistencia, incluso cuando sucede “dentro de la cabeza”. Somos la única especie que enseña de una forma significativa. La vida mental se vive con otros, toma forma para ser comunicada, y se desarrolla con la ayuda de códigos culturales, tradiciones y cosas por el estilo. Pero esto va más allá de la escuela. La educación no sólo ocurre en las clases, sino también alrededor de la mesa del comedor cuando los miembros de la familia intentan dar sentido colectivamente a lo que pasó durante el día, o cuando los chicos intentan ayudarse unos a otros a dar sentido al mundo adulto, o cuando un maestro y un aprendiz interactúan en el trabajo. De manera que no hay nada más apropiado que la práctica educativa para probar una psicología cultural” (Bruner, 1997, p. 13).

Según Bruner lo que distingue y hace especial a nuestra especie es la enseñanza, es decir, la interacción de los implicados con el objetivo de compartir significados mediante una negociación (Bruner, 1990). Es sobre todo a través de la interacción con otros que los niños averiguan de qué trata la cultura y cómo concibe el mundo. A diferencia de otras especies, los seres humanos se enseñan unos a otros deliberadamente en contextos fuera de aquellos en los que se usará el conocimiento que se enseña. Esta “enseñanza” deliberada no se encuentra en ningún otro lugar del reino animal, salvo fragmentariamente entre los primates superiores (Bruner 1990, 1997).


De aquí podemos extraer que frente al determinismo animal que predispone a las especies a adaptarse al medio de igual manera para sobrevivir, nos encontramos con el indeterminismo humano, que supone que el ser humano desde el principio necesita aprender de otros para adaptarse al medio en el que vive. Por lo tanto es muy importante en nuestra especie el cuidado del niño y su educación.

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Aquí podemos ver dos imágenes relacionadas; una cita de Jerome Bruner en la que afirma que la educación se debe también a la exploración.

 Imágenes recuperadas de:






Posteriormente, relacionado con todo lo anterior, vimos el término ''educabilidad''.
La educabilidad es una cualidad humana, conjunto de disposiciones y capacidades, que permiten a una persona recibir influencias para construir su conocimiento. Herbart fue el primer autor que utilizó este término. Para que la acción educativa sea posible hacen falta dos elementos:

  • Educabilidad como capacidad para poder ser influenciado (educando).
  • Educatividad como capacidad para influir (educador).


El ser humano procede de la imperfección a la autonomía: gestación, crianza, educación. El ser humano necesita que otros le enseñen.
La autorrealización es fruto de la maduración biológica sumada a las adquisiciones culturales. Estas últimas dan un sentido a la naturaleza para crear las mejores condiciones para el género humano (ciencia, cultura, educación, artes, tecnología,…). Pero además, la autorrealización es la satisfacción por conseguir bienes superiores a los meramente naturales.

Las características de la educabilidad son:
  1. Esencialidad
  2. Individualidad
  3. Exclusividad 
  4. Intencionalidad 
  5. Permanencia 
  6. Receptividad 


Para terminar, una conclusión general que he extraído de esta cuarta sesión de Tendencias Contemporáneas de la Educación es que el ser humano necesita interactuar con otros para educarse  y poder así adaptarse al mundo social en el que vive; y que es precisamente ésta cualidad la que nos hace diferentes al resto de especies animales. 








Referencias bibliográficas:

  • Bruner, J. (1990). Acts of meaning. Cambridge: Harvard University Press.
  • Bruner, J. (1997). La educación, puerta de la cultura. Madrid: Visor. (Original de 1996, trad. de Félix Díaz). 



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